Una puerta a la vida
En mi puerta marco, como hacen los cautivos, los días que han pasado desde que me dejaste, los días que hace que el sol no me da en la cara de igual manera, desde que la música no me emociona como cuando estabas tú. Los días que han pasado desde que perdí la alegría, desde que salir a la calle no tiene interés para mí. Por eso tacho los días en mi puerta, porque cuando cojo valor y llego hasta ella, ver aquellas marcas me recuerdan que ya no estás, que no tengo valor para atravesar ese umbral si no estás tú,al otro lado, esperándome. Pero he decidido que cuando ya no haya más sitio para más marcas, no me quedará más que tomar coraje, respirar hondo, echarme el pelo hacia atrás, levantar la cabeza, enderezar la espalda y meterme otra vez en la vida. Mientras eso no ocurra, aquí me quedo llorando lo que no fue.
Cinderella
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